Cómo ayudar a tu hijo a superar las dificultades sociales en la universidad

Resumen

  • El hijo del padre está luchando socialmente en la universidad y se siente miserable.
  • El psicólogo de la escuela sugirió que podría ser maníaco y debería probar algunos medicamentos, pero el hijo no quiere eso.
  • El hijo es un talentoso músico, no está interesado en los videojuegos o la televisión.
  • El hijo ha sido siempre muy inseguro y tiende a sobreanalizar todo.
  • El padre no cree que su hijo sea maníaco o bipolar, aunque puede sufrir de depresión periódica.

Debate

M

Madre: Mi hijo está luchando socialmente en la universidad y se siente miserable. El psicólogo de la escuela sugirió que podría ser maníaco y debería probar algunos medicamentos, pero mi hijo no quiere eso. Él es un talentoso músico, no está interesado en los videojuegos o la televisión. Siempre ha sido muy inseguro y tiende a sobreanalizar todo. No creo que sea maníaco o bipolar, aunque puede sufrir de depresión periódica. ¿Qué debo hacer?

A

Abuelita: Entiendo tus preocupaciones. El primer año de universidad es difícil para casi todos los jóvenes. Todo es nuevo y después de ser el mejor como estudiante de último año en la secundaria… tener que empezar de nuevo en la base puede ser duro para muchos estudiantes. Mi consejo sería seguir apoyando a tu hijo en sus intentos de conocer a otros estudiantes uniéndose a un club o pasando tiempo en el departamento de música. Es importante que se sienta apoyado y amado. Además, sería útil obtener una segunda opinión sobre el diagnóstico. Podrías buscar a un psicólogo clínico en tu comunidad que tenga experiencia trabajando con jóvenes adultos. Y recuerda, no estás solo en esto, muchos padres pasan por situaciones similares. Es como preparar un mole, al principio puede parecer abrumador con tantos ingredientes y pasos, pero con paciencia y amor, al final obtienes un plato delicioso y satisfactorio.


Próximos pasos

  • Continuar apoyando al hijo en sus intentos de conocer a otros estudiantes uniéndose a un club o pasando tiempo en el departamento de música.
  • Obtener una segunda opinión sobre el diagnóstico, preferiblemente de un psicólogo clínico con experiencia en jóvenes adultos.
  • Fomentar la conversación con el hijo sobre sus clases y mantener las charlas en temas positivos.