La Importancia del Juego en el Desarrollo del Niño y el Impacto de la Crítica Constante

Resumen

  • Importancia del juego en la infancia.
  • Posibles daños emocionales por críticas y negatividad constante.
  • Efectos a largo plazo en la adolescencia y la adultez.

Debate

M

Madre: Me pregunto cuán importante es permitir que un niño juegue. Si un niño rara vez puede jugar sin escuchar críticas o comentarios negativos sin una buena explicación y no se le permite tener amigos sin discusiones, ¿todo esto puede causar daño emocional a un niño? Lo pregunto porque a veces he presenciado en lugares públicos a padres comportándose así con sus hijos o escuchando a compañeros de trabajo hablar así con sus hijos por teléfono. Gracias.

A

Abuelita: Hola, tu pregunta es válida. La gravedad del obstáculo dependerá de la severidad y la constancia de la crítica y la rigidez parental hacia el niño. Si estos son solo algunos incidentes esporádicos, puede que no sea tan perjudicial como si fuera un trato constante. El juego es un componente importante en el desarrollo de cualquier niño. Incluso puedes ver el juego entre los animales. A través del juego, los niños aprenden sobre su entorno y los demás. El juego imaginativo también es importante ya que permite al niño desarrollar habilidades únicas para resolver problemas. El juego experiencial también puede ser visto como una oportunidad para la interacción social. Desde muy temprano, los niños se benefician del juego ya que durante el juego, su cerebro en desarrollo crea nuevas vías neuronales entre otros beneficios.

M

Madre: Si las críticas y comentarios negativos son severos y constantes, ¿qué podría terminar pasando con el niño emocionalmente a medida que crece y se convierte en adolescente y adulto?

A

Abuelita: Dependiendo del mecanismo de defensa y las habilidades de afrontamiento del niño, los posibles resultados podrían ser ansiedad social, sentimientos de inferioridad, comportamientos antisociales, baja autoestima, pensamiento concreto, etc.


Próximos pasos

  • Asegurarse de que el niño tenga tiempo para jugar y explorar su entorno.
  • Evitar críticas y comentarios negativos constantes.
  • Fomentar la interacción social y el juego imaginativo.